Debido a la gran cantidad de información brindada a través de diversos medios de comunicación, cada día es más frecuente que los pacientes acudan a los consultorios solicitando tratamientos estéticos, uno de los más frecuentes es el blanqueamiento dental. Existe una amplia variedad de productos como pastas, geles y diversas fórmulas “mágicas” que se publican en redes sociales y se promocionan constantemente.

El término “blanqueamiento” está mal empleado, pues en realidad lo que se lleva acabo es un “aclaramiento”, en ocasiones esto genera una alta expectativa del paciente, al cual debemos explicarle cuales son los alcances de este procedimiento y así evitar malos entendidos; es un procedimiento clínico, por lo que el encargado de realizarlo siempre debe ser un odontólogo capacitado.

No en todos los casos se realiza el aclaramiento dental en toda la arcada, se debe evaluar hasta donde llega la sonrisa del paciente y las tonalidades que presenta. Existen pacientes que tienen unos dientes más pigmentados que otros, incluso existen casos en que se deba aplicar el tratamiento en una sola pieza dental.

Los químicos utilizados son ampliamente conocidos y la mayoría de las personas hemos estado en contacto con ellos, el principal activo encargado de este proceso es  el “peróxido de hidrógeno”, este se considera el más agresivo en altas concentraciones; otra opción con la que contamos es el “peróxido de carbamida”, que es el menos agresivo y se utiliza principalmente en guardas.

Como en todo tratamiento, lo que buscamos es obtener el mejor resultado sin generar ningún daño, las premisas para lograr esto son:

1°- Elaborar un buen diagnóstico, pues un paciente con esmalte deficiente, con bruxismo o con pigmentaciones por ingesta de tetraciclinas puede no ser el paciente ideal; es mi responsabilidad como odontólogo evaluar si el paciente es candidato.

2° – Conocer los activos que existen, sus concentraciones y presentación, para seleccionar el más adecuado para cada paciente.

3° – Seguir las instrucciones del fabricante, es frecuente que los pacientes a los que les damos una jeringa con el peróxido lo usen más tiempo o coloquen más cantidad pues creen que asi el resultado será más rápido, pero esto no sucede, lo único que se logra es afectar el esmalte y generar con esto molestias innecesarias y en ocasiones padecimientos irreversibles.

Las contraindicaciones más relevantes son:

– Dientes con esmalte afectado.

– Dientes con sensibilidad.

– Dientes con dentina expuesta.

– Dientes con exposición radicular.

– Dientes con caries.

– Menores de 14 años.

– Pacientes con gingivitis.

– Pacientes portadores de prótesis fijas y restauraciones (es decir, los materiales de restauración no se pueden aclarar)

– Pacientes que no puedan cumplir con las indicaciones a seguir después del tratamiento.

Caso clínico

Se tomó una fotografía de inicio, y se realizó una profilaxis previa, sin pasta, solo con agua y piedra pómez y se procedió a colocar el retractor de carrillos.

– Se colocó la barrera gingival, con la finalidad de proteger la encía del paciente, ya que este sistema de alta concentración puede generar una quemadura; esta se fotopolimeriza solo deslizando la lámpara cerca de la barrera de 10-20 segundos en total.

-Se realizó la mezcla del sistema y se colocó 8 minutos, pasado ese tiempo se retiró con la ayuda de un eyector, se lavó y se volvió a colocar 2 veces más por 8 minutos cada aplicación; es decir, se realizaron en la misma cita 3 aplicaciones de 8 minutos cada una. – Se retiró la barrera gingival y se tomó la fotografía final para evaluar el resultado.

– Se revisó al paciente a los 14 días y se le aplicó un refuerzo usando pola night al 16% durante 90 minutos a toda la noche por 7 días.

-Cada 6 meses durante 8 años se realizaron retoques de 14 días con el sistema de guardas, en tres ocasiones se usó pola day al 7% usándolo 45 min al día. Con esto se logró mantener el color y mejorar el brillo de los dientes tratados.

– Como complemento siempre es recomendable aplicar un remineralizaste como es Enamel Pro varnish, para prevenir la presencia de sensibilidad.

Blanqueamiento de la A a la Z 1 a z
Blanqueamiento de la A a la Z 2 a z
Blanqueamiento de la A a la Z 3 a z

Referencias bibliográficas

-Tooth Whitening/Bleaching: Treatment Considerations for Dentists and Their Patients. ADA Council on Scientific Affairs September 2009 (revised November 2010). -Haywood V. Tooth Whitening. Indications and outcomes of Nightguard Vital Bleaching. Quintessence. 2007.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.