La administración de sustancias o medicamentos dentro de cualquier tejido vivo puede llegar a producir efectos indeseables desde reacciones alérgicas, daño a los tejidos y hasta complicaciones que involucren al sistema cardiovascular.

Los anestésicos locales así como los vasoconstrictores utilizados para la infiltración local o regional son sustancias que cumplen muchas de las propiedades que cubren los requisitos de un anestésico ideal o un vasoconstrictor ideal y sus efectos se pueden manifestar tanto en el sistema nervioso como en el cardiovascular solo por mencionar algunos; es por estas razones que toma gran importancia en la actualidad la implementación del monitoreo no invasivo en la administración de estas sustancias en la práctica odontológica.

La palabra monitoreo se refiere a la observación mediante aparatos especiales del curso de uno o varios parámetros fisiológicos o de otra naturaleza para detectar posibles anomalías. Este concepto nos sitúa en la posibilidad de estar alerta ante una situación que puede salir del control durante algún procedimiento quirúrgico, odontológico o de aplicación de alguna sustancia o medicamento. El monitoreo del paciente solo va a ser útil si se conjuga o se asocia a la condición clínica que presenta el paciente, de tal manera que este control sistemático permite el reconocimiento temprano de las alteraciones fisiológicas. El objetivo principal del

monitoreo en la odontología es tener un control objetivo y constante de la pulsioximetría para evaluar la tendencia del paciente y de esta manera anticiparnos a la aparición de posibles complicaciones hemodinámicas. El aporte de oxigeno es una función del contenido arterial de oxigeno (nivel de saturación de hemoglobina, oxígeno disuelto) y del gasto cardiaco1 La vigilancia de la oxigenación tisular y perfusión sanguínea oxigenada es de suma importancia ya que en un episodio de hipoventilación se puede presentar hipoxia, cuando es lo suficientemente grave puede provocar la muerte celular de todo el cuerpo. En grados menos intensos produce disminución de la actividad mental, que puede culminar en coma y reducción de la capacidad de trabajo en los músculos, también se puede presentar hipercapnia, cianosis y disnea 2.

La pulsioximetría es la medición no invasiva del oxígeno transportado en la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos en el interior de los vasos sanguíneos. La oximetría de pulso mide la frecuencia del pulso y la saturación de la hemoglobina con oxígeno (SpO2) en forma continua y no invasiva, la relación entre la saturación de hemoglobina y la tensión de oxígeno en la sangre arterial. 1 Ésta medición se realiza

Con un pulsioxímetro que determina de manera confiable, segura y no invasiva las saturación de oxígeno (SaO2) en la sangre circulante en el momento preciso y en tiempo real.

La administración de sustancias o medicamentos dentro de cualquier tejido vivo puede llegar a producir efectos indeseables desde reacciones alérgicas, daño a los tejidos y hasta complicaciones que involucren al sistema cardiovascular.

Los anestésicos locales así como los vasoconstrictores utilizados para la infiltración local o regional son sustancias que cumplen muchas de las propiedades que cubren los requisitos de un anestésico ideal o un vasoconstrictor ideal y sus efectos se pueden manifestar tanto en el sistema nervioso como en el cardiovascular solo por mencionar algunos; es por estas razones que toma gran importancia en la actualidad la implementación del monitoreo no invasivo en la administración de estas sustancias en la práctica odontológica.

Los oxímetros de pulso se han convertido en un instrumento obligatorio para cualquier caso de anestesia y se usan en todos los grupos de edad para detectar y prevenir la hipoxemia. (Fig.1)

El dispositivo se coloca en un dedo de la mano o pie, lóbulo de la oreja u otro tejido perfundido que puede transluminarse3 y combina la tecnología del pletismógrafo y la espectrofotometría. La pletismografía produce un trazo de pulso útil para rastrear la circulación. La saturación de oxigeno se determina por espectrofotometría, la cual se basa en que la oximetría depende de la observación de la hemoglobina oxigenada y reducida ya que difieren en la absorción de luz roja e infrarroja (ley de Beer Lambert) 3 A una intensidad de luz y de concentración de hemoglobina constantes, la intensidad de la luz transmitida a través de un tejido es una función logarítmica de la saturación de la hemoglobina con oxígeno. Se requieren dos longitudes de onda de luz para distinguir la hemoglobina oxigenada de la reducida. Los diodos emisores de luz en el sensor de pulso emiten luz roja (660 nm) y casi infrarroja (940 nm).

Monitoreo no invasivo en el paciente odontológico M1
Fig. 1 Uso del oxímetro
Monitoreo no invasivo en el paciente odontológico M2
Fig. 2 Utilización del monitoreo
Monitoreo no invasivo en el paciente odontológico m3
Fig. 3 Medio necesarios para reanimar al paciente en su inicio

El porcentaje de hemoglobina oxigenada y reducida se obtiene por la medición del índice de luz infrarroja y roja que capta un fotodetector. Los oxímetros de pulso realizan un análisis pletismográfico, para distinguir la saturación “pulsátil” de hemoglobina de la señal no pulsátil obtenida de la absorción venosa. La relación de las absorciones en las longitudes de onda de luz roja e infrarroja se analiza con un microprocesador para dar una lectura de saturación de oxigeno (SpO2) de sangre arterial. Estas se identifican con up pletismógrafo, lo que permite la corrección para la absorción de luz por sangre venosa no pulsátil y tejido2 La oximetría de pulso mide la saturación funcional, la cual se define por la ecuación siguiente: SaO2 funcional = O2Hb/(O2Hb + Hb reducida) X 1001
Además de la SpO2 los oxímetros de pulso indican la perfusión tisular (amplitud de pulso) y miden frecuencia cardiaca.
Existen estudios clínicos de la relación que existe entre la hipoxemia, la hipoventilación y la anestesia en pacientes sometidos a cirugía y vigilados en el trans y postoperatorio y los cuales desarrollaron hipoxemia e hipoventilación. En 1985, en Catly et al, monitorizaron continuamente pacientes durante el periodo postoperatorio precoz y observaron periodos frecuentes de desaturación arterial. Existen algunos datos que demuestran que la existencia de episodios hipoxémicos preoperatorios puede predecir la aparición de saturación durante el posoperatorio. La hipoxemia con frecuencia se relaciona con efectos máximos de analgesia y el tratamiento con O2 parece ser eficaz en su prevención. (Fig. 2) La restauración se relaciona comúnmente con un incremento de la frecuencia cardiaca y signos electrocardiográficos (ECG) de isquemia miocárdica. 3

La valoración de la oxigenación es una parte integral de la práctica anestésica. La detección temprana y la intervención oportuna pueden limitar las secuelas graves de hipoxemia. Los signos clínicos de la hipoxemia, como taquicardia, alteración del estado mental y cianosis, muchas veces se enmascaran o son difíciles de apreciar durante la anestesia. Los analizadores de oxigeno valoran el suministro de este gas al paciente. La pulsioximetría se emplea en pacientes de todos los grupos de edad para detectar y prevenir la hipoxemia 1 El monitoreo de los pacientes debe ser tomado por los odontólogos como un método preventivo de manejo integral del paciente y de esta manera llevar a cabo la educación médica aplicada en el paciente odontológico.

Una lectura de saturación de oxígeno inferior al 90% significa probablemente que se está desarrollando hipoxia y el actuar temprano en el manejo del paciente equivale a prevenir futuras complicaciones hemodinámicas. Dentro del manejo
odontológico el clínico trata pacientes con enfermedades que conllevan la deficiente saturación de oxígeno o pacientes comprometidos hemodinámicamente y un grupo de estos pacientes son los fumadores que pueden generar lecturas falsas porque el monóxido de carbono dificulta que los hematíes capten el oxígeno. 4

Otro grupo de pacientes que con frecuencia trata el odontólogo son los hipertensos y que pueden ser motivo de alteraciones hemodinámicas por la utilización de vasoconstrictores y el monitoreo con el pulsioxímetro aunado al monitoreo con esfigmomanómetro nos permite la detección temprana de cambios fisiológicos; así también algunos otros pacientes como los hipertiroideos que son lábiles a las catecolaminas se debe utilizar como protocolo el monitoreo para la detección temprana de cambios hemodinámicos. Así de esta manera podemos mencionar otros grupos de pacientes como por ejemplo aquéllos portadores de enfermedad pulmonar, portadores de marcapasos y pacientes que han sido intervenidos de cirugía pulmonar o cardiaca entre otros.

Conclusión:
El monitoreo no invasivo en todos los pacientes ayuda a la detección temprana de los cambios hemodinámicos y nos permite actuar en la prevención de complicaciones durante la administración de sustancias anestésicas y el tratamiento odontológico.
*CD E. CMF Raúl Dueñas González- Maestría en Ciencias Médicas
**CD E. E María del Socorro López Ruiz Velazco- Especialidad en Endodoncia

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